El término Flashpackers es un neologismo que designa a los mochileros que cuentan con un presupuesto más holgado: así pueden darse el gusto de evitar el transporte público y eligen hoteles en vez de hostels. En su maleta llevan reproductores de mp3 players, teléfonos celulares, computadoras portátiles y cámaras digitales, lo que vuelve la regla de la sencillez del mochilero casi nula.

Tomas in´t veld

Inclusive ciertos hostels para mochileros se estén adaptando a los gustos del flashpacking, ¿estaremos asistiendo al ocaso del arte de ser mochilero? Lo cierto es que ambas formas de hacer turismo implican dos formas distintas de vivir los viajes: unos se rodean de comodidades como si estuvieran en casa, valorando la cantidad de lugares que llegan a conocer más que la calidad del tiempo pasado, los otros viven con lo básico, prescindiendo de lo superfluo y buscan entender las costumbres locales y vivirlas en carne propia.

Los viajeros más expertos recomiendan andar con la menor cantidad de equipaje posible puesto que esto ahorra muchos contratiempos y permite desplazarse de un destino a otro sin tener tantas preocupaciones (desde dónde guardarlos hasta la seguridad de no perderlos o ser robados). Quienes buscan viajar al estilo mochilero, tienen la capacidad de improvisar sobre la marcha ante cualquier eventualidad y no suelen aferrarse a un itinerario rígido. Siempre están buscando la aventura, la excursión menos pautada, el lugar menos turístico. Las guías de viajes no son lo más consultado por ellos sino que al contrario, al llegar a cada lugar, se consulta qué es lo más interesante para hacer.

Hacer flashpacking hace perder un poco el encanto de encontrarse con lo desconocido al llegar a una ciudad nueva puesto que todo se ha anticipado por la web: se ha contratado el hotel, se pautaron los tours, se atisbaron los lugares de interés. La adrenalina de viajar en medios de transporte locales, con las personas del lugar, compartir con otros mochileros en hostels, se pierde: el viaje pierde ese encanto de lo inesperado. Aún así, es una tendencia en crecimiento y ya se sabe que sobre gustos no hay nada escrito, cada uno puede elegir qué estilo de viaje prefiere. Pero desde ya que no es lo mismo un mochilero que un mochilero con batante dinero.

Vía Bootnall

Meri Castro

Blogger todo terreno. Orgullosa madre del blog Alternativa Verde. Apasionada escribiente. / En Twitter @MeriCasro

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