Wow! Hacía mucho que una historia no me sorprendía tanto. Si bien hemos reseñado a las tres personas más viajadas del mundo e, incluso, entrevistado a una de ellas, y ya lo habíamos conocido, adentrarse más en la historia del hombre que lo quería ver todo ha logrado atraparme con más fuerza. Mejor se los presento ya mismo: conozcan a Heinz Stücke.

Antonhy Atkielsky

Heinz nació hace 73 años en Alemania. Siendo muy joven, echó por la borda las ataduras a una vida monótona en una fábrica para convertirse en un viajero vagamundos, que saldría de su cuidad Hövelhof en bicicleta y no volvería más. Literalmente no paró al punto que para 1995 marcó el récord como viajero en dos ruedas.

Él mismo cuenta en su web el por qué de lanzarse al mundo en un bólido tan noble: “Me gustaba utilizar la bici para moverme, para hacer deporte y además era barato un medio de transporte barato. (..) Además el simple hecho de ir en bicicleta te ayuda a acercarte a la gente; la gente piensa «si va en una bicicleta, no puede ser un mal tipo.»

El viajero y ciclista relata también cómo entrar en dos ruedas le supo facilitar la buena recepción y ayuda de los lugareños en distintas partes del mundo. En su sitio se pueden ver fotos de Heinz en lugares tan lejanos y en épocas tan distintas a la actual (1976, 1985, 1962) que genera admiración que se haya animado a conocerlo todo en tiempos en que las comunicaciones se limitaban a las postales y a llamadas telefónicas costosas. En tiempos en que la información se tomaba sus días en llegar de un punto a otro y que no todo estaba al alcance de un click como ahora.

El mundo era más insondable cuando el alemán comenzó su periplo a fuerza de piernas y espíritu temerario. “Al acabar el periodo de aprendizaje (en la fábrica) decidí hacerme un regalo: un viaje de un año. El viaje se alargó un poco más de lo previsto, y (…) decidí regresar a mi ciudad natal para ponerme a trabajar, casarme, tener hijos…, en fin, todas esas cosas que se supone uno tiene que hacer. Pero al cabo de un año, me di cuenta que aquello no era lo que yo quería, no era lo que esperaba de la vida, y el 4 de noviembre de 1962, cogí mi bicicleta para iniciar un estupendo viaje que todavía no ha terminado”, resume.

Siempre anduvo sin mucho dinero encima, financiándose de los derechos que surgen de su catálogo de fotografía, donaciones y de escribir sus aventuras, entre otras cosas. A pesar de no contar con fondos ilimitados, en 1980 Heinz se puso como meta intentar visitar cada país que existiera en este planeta. Poca cosa, ¿no?

Entre lo hecho desde 1962 hasta hoy día, acumuló cerca de 600.000 kilómetros hechos en 257 países y 78 territorios. En 100.000 fotografías (pensemos que Heinz empezó a viajar décadas antes de que existieran las cámaras digitales, por ejemplo) está todo el reflejo de una vida viajera en su máxima expresión y también de todas las desventuras que vinieron implícitas con una vida expuesta a conflictos políticos en países extraños, culturas que no comprendían qué hacía este hombre en sus tierras, barreras idiomáticas infranqueables y peligros naturales varios.

Sólo por citar algunos, fue arrollado por un camión en Atacama, perseguido por una muchedumbre en Haití, golpeado por militares en Egipto, robado en Estados Unidos e Inglaterra, picado por abejas en Mozambique, disparado en un pie en por rebeldes en Zimbabwe.

48 años pedaleando 5 continentes, la historia de Heinz Stücke, el hombre que quería verlo todo, es una invitación a soñar despierto. Es una forma de vivir una aventura distinta cada día, solo con su bicicleta pero acompañado por personas de todas las nacionalidades que contribuyeron a que nunca deja de andar entre 80 y 120 km por día. Increíble y maravilloso, el súmmum de cualquier alma curiosa.

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Meri Castro

Blogger todo terreno. Orgullosa madre del blog Alternativa Verde. Apasionada escribiente. / En Twitter @MeriCasro

2 Comentarios

  1. Tuve oportunidad de ver al Sr. Heinz Stucks, cuando llegó a Venezuela en nuestra capital Caracas, estando muy joven, tengo un tríptico denominado TOUR DU MONDE, firmado de su puño y letra, en el año 1966, en el mismo comentaba que luego continuaría su viaje hacia Trinidad, Las Guayanas, Panamá, México, Estados Unidos, Canadá, el Lejano Oriente, Australia y por vía India regresaría de vuelta a Alemania, estimando ocurriese en el año 1969. Siempre conservé el tríptico y en estos días lo encontré dentro de mis carpetas de recuerdos y decidí buscarlo por Google, me causa mucho gusto verlo en estas fotos y reportajes. Lo Felicito por su «arriesgada y maravillosa Aventura sobre ruedas».

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