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La Mezquita de Solimán (Süleymaniye) fue la más grande de Estambul hasta el año 2019 en el que una nueva mezquita (construida por Erdogan) la supera en dimensiones.

La Mezquita imperial de Solimán fue la obra maestra realizada bajo el sultanato más glorioso (en términos de expansión y apogeo) del Imperio Otomano. Hablo de Süleyman I (alias el magnífico, porque no es que se pueda ir con pequeñeces en cuanto a apodos de sultanes, aunque en este caso en varios aspectos muy merecido).

(La mezquita más grande de Estambul por casi cinco siglos) (*) Imágenes Matías Callone

¿Por qué hay que ver esta mezquita?

La mezquita de Süleymaniye es una de las más hermosas en su exterior e interior, es una de las más grandes y visitadas de Estambul. Y a pesar de ser famosa y visitada no está tan “masificada” como la Mezquita Azul o el Museo de Santa Sofía (al menos cuando yo la pude visitar en mi viaje de 30 días por Estambul).

Mezquita de Solimán

Como muchas otras mezquitas imperiales, más que un simple templo son un complejo de edificios con distintas funciones. Por lo tanto veremos que la mezquita tiene además de enormes patios, varios edificios anexos (que eran hospitales, escuelas coránicas, cocina pública que servía comida a los pobres). Lo que más sorprende de esta mezquita son sus dimensiones, pero además el equilibrio entre la sencillez y belleza decorativa.

Curiosidades

En las cuatro esquinas del patio hay minaretes. Las mezquitas con cuatro minaretes solo eran permitidas en ese número a construcciones del sultán, por lo tanto cada vez que veas una mezquita con cuatro minaretes estarás ante una mezquita imperial (la excepción es la Mezquita Azul que tiene seis y al ser construida generó una polémica, tema para otro post). Al mismo tiempo, hay más características que permiten extraer datos: por ejemplo los serifes (o galerías) de los minaretes indican que el sultán era el “x” número de la dinastía. En este caso los minaretes tienen diez serifes, correspondientes al décimo sultán de la dinastía otomana.

Breve historia de la Mezquita de Solimán.

Cada edificio esplendoroso en una ex capital imperial cuenta una historia. Primero hay que situarse: estamos en el sultanato de Süleyman I entre los años 1520 a 1566 con amplio dominio del imperio otomano sobre el Mediterráneo y el Mar Rojo, además del control del Golfo Pérsico. La construcción de una mezquita monumental es la obra a la posteridad que todo sultán quiere dejar en la ciudad. Pero en este caso hablamos de un sultán de inteligencia y sentido estético notable. Un sultán poeta, amante de la ciencia y el arte. Un sultán con conocimientos y por supuesto que refinamiento, financiando una mezquita que inmortalice su nombre y su legado trae como resultado la Mezquita de Solimán.

Mezquita de Solimán

La construcción de la Mezquita de Solimán se inicia en el año 1550 para ser finalizada en siete años. Fue diseñada por el arquitecto Mimar Sinan (por cierto, el arquitecto está sepultado en uno de los patios de esta mezquita), uno de los más prolíficos de entonces, que además hizo de esta mezquita su obra maestra.

¿Donde queda la Mezquita de Solimán?

Es una de las mezquita que más vas a ver en el paisaje del Cuerno de Oro y en cualquier caminata que hagas por ejemplo sobre el Puente de Gálata. Asoma imponente sobre lo alto en la tercera colina de Estambul (por entonces Constantinopla).

Por ejemplo, en esta foto en el Cuerno de Oro sacada desde el lado europeo moderno pueden ver como sobresale la Mezquita de Soleimán:

Qué ver en la mezquita de Soleimán

Como les contaba esta mezquita es un complejo de edificios. Por lo tanto hay que visitar varios de sus espacios. Por ejemplo, en el jardín junto al cementerio están los mausoleos de Suleiman I, su esposa Roxelana (Haseki Hürrem) y su hija entre otros personajes históricos notables. Pero en concreto les voy a comentar algunos detalles notables.

Por cierto si vas a Estambul tal vez podría interesarte hacer el Tour del Crucero por el Bósforo más la Mezquita Azul y Santa Sofía

Exterior

Al ingresar al complejo de la mezquita recorreremos primero el patio que ya nos anticipa lo monumental del complejo de la mezquita de Solimán, coronada en la cúpula de 53 metros de alto.

Mezquita de Solimán

Mezquita de Solimán

Mezquita de Solimán

En el exterior también hay que recorrer el cementerio, mausoleos y la parte posterior de la mezquita con el espacio mirador.

Mezquita de Solimán

Mezquita de Solimán

Interior

Al ingresar a la mezquita (si no somos creyentes musulmanes igual se puede visitar y acceder al interior hasta la parte que está indicada para turistas visitantes). La curiosidad de esta construcción está en la estructura, a la que el arquitecto le da una solución constructiva que simula el sostén del enorme del espacio.

Mezquita de Solimán

Además la decoración que vemos hoy es el resultado de una restauración que le devuelve a la mezquita su aspecto original luego de cambios y reconstrucciones varias (el edificio fue afectado por terremotos, incendios y todo tipo de daños a lo largo de siglos). Hay un uso de azulejos decorativos muy notable y sin sobrecargar el espacio: una belleza sutil en cada detalle.

Un mirador a Estambul

Otro de los atractivos de esta mezquita son las vistas que hay en uno de sus patios posteriores. Es a mi entender y como les fui contando en mi Instagram en ese viaje, una de las mejores vistas al Cuerno de Oro y a la ciudad de Estambul en su parte antigua. Por lo tanto les recomiendo que no se pierdan este lugar, especialmente al atardecer es muy bonito como el sol ilumina la parte de enfrente con la Torre de Galata asomando entre los edificios.

En concreto, me refiero a esta vista:

Mezquita de Solimán

Horarios y como llegar

Está abierta cada día de 9,30 hasta las 16,30 horas. Aunque los exteriores puedes recorrerlos un tiempo más. La visita es gratuita ya que no se trata de un atractivo museo sino de un sitio de culto activo. Está muy cerca de las principales estaciones de ferry del barrio de Eminönü o del puente de Galata. Y en mi caso simplemente fui caminando después de bajar en la estación de tranvía “Eminönü”. Serán unos diez minutos caminando pero para mí en Estambul todo es un paseo que vale la pena.

Traslados en Estambul > Por cierto, para moverte en Estambul tienes esta opción de traslados privados, o incluso puedes utilizar el autobús turístico de Estambul.

¿Vale la pena visitarla?.

Definitivamente sí (y un sí enorme). Es histórica, es monumental, es un ejemplo precioso de arte religioso islámico. Y la visitan turistas pero también tiene un aire de autenticidad en cuanto a su culto ya que no está tan masificada. Caminar sus interiores y exteriores es una experiencia reconfortante para apreciar la belleza y esplendor del período en que fue construida. Además, tiene el plus de las vistas a la ciudad desde uno de sus patios que son preciosas y no menos impresionantes.

No olvides que tienes el detalle de mis visitas en Estambul en este post:

(*) Todas las imágenes pertenecen a Matías Callone

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