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Este es un resumen de viaje de 9 días por Israel (*), un itinerario que puede servir de orientación para organizar un viaje a este país.

La visita a Israel en el mes de marzo (finales de invierno) fue genial en cuanto al clima, y los nueve días totales, un desafío previo a la hora de organizar mi viaje por libre: el plan era recorrer el máximo posible en un país que si bien es relativamente pequeño (la extensión de Israel de norte a sur es de 424 kilómetros, y el máximo de oeste a este, 114 kilómetros), tiene una sorprendente variedad de paisajes desde el desierto al sur, hasta las montañas y nieve en el norte, microlimas, y atractivos variados que van desde ciudades con miles de años de historia, ruinas arqueológicas, hasta turismo en zonas de verano “eterno”.

Consideraciones previas del viaje. Este post no será esencialmente una guía (que la compartiré en próximos posts), sino una descripción día a día de que ver y como fue que organicé mi viaje por el país. En resumen, una referencia de modo que sirva para dosificar el tiempo y los puntos que ver en cada jornada. El viaje que paso a describir lo hice mayormente en coche de alquiler (**) creo que es una buena alternativa para recorrer el país, por la facilidad con la que se conduce por carreteras y autopistas (sobre todo al norte del país, la parte más poblada y desarrollada en cuanto a cantidad de rutas). Así que aquí vamos:

Día uno: llegada Tel Aviv aeropuerto Ben Gurion y Jerusalén.

Mi primer día fue dedicado a llegar al mediodía al aeropuerto de Ben Gurion y proseguir hasta instalarme en el hotel. Este aeropuerto es también conocido como el “más seguro del mundo” por sus controles. Es el más importante de Israel y en realidad está cerca de la ciudad de Lod, a 15 kilómetros de Tel-Aviv, y a 56 kilómetros de Jerusalén. Las distancias hacia ambas ciudades no son tan grandes. Y de hecho desde el aeropuerto es bastante fácil ir tanto a una como a otra ciudad. Si vamos en días laborales hay servicios de buses a Tel-Aviv y Jerusalén con bastante frecuencia. También puedes contratar de antemano un servicio de traslado (aquí puedes ver precio y contratar el traslado a Tel-Aviv y aquí a Jerusalén) . En mi caso escogí el bus a Jerusalén, ciudad en la que pasaría mis primeras tres noches. Mi recomendación es dedicar tiempo a Jerusalén como el punto principal del viaje. La riqueza histórica, religiosa y cultural de esta ciudad es fascinante, y pasar al menos dos días completos allí (tres noches) es lo mínimo que recomiendo para terminar de visitar lo esencial.

En cuanto a la seguridad del aeropuerto, lo de “más seguro del mundo” no es exagerado. Se nota que hay toda una política de controles exhaustivos en el aeropuerto tanto a nivel visible como “invisible”, y yo (como todos quienes entran al país) tuve que pasar por ellos en varias rondas tanto al entrar como al salir. Las medidas o rondas de preguntas en los controles pueden parecer exageradas y hasta antipáticas, pero según las autoridades, son el modo para garantizar seguridad de un modo practicamente blindado.

En bus, en unos 50 minutos a una hora desde mi salida del aeropuerto ya estaba en mi hotel para pasar las primeras noches.

Mi hotel en JerusalénBezalel Hotel – Atlas Boutique Hotel (un tranquilo hotel Boutique que recomiendo por su excelente servicio y comodidad, en el enlace pueden ver detalles, fotos y hasta reservar si lo desean). Su ubicación fuera de la Ciudad Vieja era muy buena, y caminando en diez minutos estabas en la puerta principal de la parte antigua.

Día dos. Ciudad Vieja de Jerusalén

Como mi hotel estaba en la parte moderna de Jerusalén, llegar a la ciudad vieja requería una breve caminata que me servía para ver “la otra ciudad” no tan turística, siempre en su parte céntrica. El primer día completo en Jerusalén lo pasé caminando dentro de las murallas de la Ciudad Vieja, y créanme que no necesitas salir de allí para pasar todas esas horas a lo grande.

Aquí entras en un auténtico tesoro en cuanto a la historia que hay en sus calles, un área que en la práctica no es tan grande, pero que concentra algunos de los sitios más importantes de tres religiones monoteístas: el Monte del Templo, el Muro de las Lamentaciones (o Muro Occidental), el Santo Sepulcro, la Cúpula de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa. Todos estos sitios están distribuidos en la parte antigua y los puedes visitar a todos en el mismo día (tal como lo hice).

Es curioso como puedes presenciar sitios de un valor religioso tan intenso y variado en una misma ciudad y a poca distancia uno de otro. Durante la mañana pude recorrer parte de la ciudad Vieja, algunas de sus calles principales (siempre peatonales ya que se trata de un auténtico laberinto de calles estrechas), y hacia el mediodía visitar el Muro Occidental y la Explanada de las Mezquitas (esta última es un complejo inmenso con varios accesos, aunque solo uno está abierto para no musulmanes, y con horarios restringidos). No podrás visitar el interior de la Cúpula de la Roca si no eres musulmán, pero sí caminar por sus exteriores y jardines dentro de los horarios permitidos y con la vestimenta adecuada (si vas con brazos y piernas descubiertas te prestarán una ropa para que te cubras). El acceso para no musulmanes es por la parte suroccidental (es la zona del Muro de las Lamentaciones), y allí hay indicaciones sobre los horarios de visita, donde la gente normalmente hace cola. Solo con visitar todos los principales monumentos religiosos, además de caminar los distintos barrios de la Ciudad Vieja tendrás el día hecho. Jerusalén es estimulante porque puedes ir de un barrio a otro y pareciera que estás cambiando de país: está la zona del barrio Judío, el Barrio Cristiano, el Barrio Musulmán y el el Barrio Armenio. Todos ellos tienen sus propias características y te entusiasmará caminar cada uno.

La Ciudad Vieja de #Jerusalen no es una Ciudad Vieja…son varias ciudades viejas dentro de las murallas de la Ciudad Vieja. Suena confuso pero tal vez hay que verlo para entenderlo un poco mejor. Es un laberinto con un barrio musulman donde caminan judíos y cristianos. O un barrio judío donde caminan cristianos y musulmanes o un barrio cristiano….(y así se puede seguir). Y en todos ellos hay turistas (como lo fui yo). Se puede sentir que uno cambia de barrios como si cambiaras de países. Cambian los idiomas, cambian las religiones predominantes, cambia el olor de las comidas. Esas diferencias explican la complejidad, pero a mis ojos hacen la esencia de una ciudad fascinante, llena de contrastes, matices y equilibrios aún más complejos que la propia Jerusalén. #Recuerdosdeviaje

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Opciones de visitas guiadas en Jerusalén. Si bien en mi viaje hice mis caminatas por libre, también puede ser una alternativa recomendable recorrer la ciudad con visitas guiadas donde nos informarán de detalles que de otro modo se pasan por alto. Aquí menciono y enlazo algunas de las más usuales que puedes hacer en español (**) y que puedes ver precio y reservar desde la web de Civitatis:

Visita guiada por Jerusalén al completo (9 horas)

Tour por el legado judío en Jerusalén (6 horas)

Tour por el Monte de los Olivos (3 horas)

Tour por la ciudad Santa de Jerusalén (4 horas)

Tour gratis por Jerusalén (2,5 horas, sistema de propina a voluntad)

 

 

Día tres. Ciudad Vieja y Monte de los Olivos. 

Suele pasar que en el primer día te quedan lugares que ver en el tintero, o sitios que descubres (que te los dejas en pendiente). Pues así empieza mi segundo día, planeando explorar aquello que me había quedado por ver en mi primer incursión al distrito histórico. Pero antes en la mañana me dirijo al colorido Mercado Mahane Yehuda que está en la parte moderna de la ciudad. También conocido como “El Shuk” es muy concurrido tanto por turistas como por locales. Hay más de 250 puestos de venta de todo tipo de productos, y también lugares para comer los dos clásicos que encontrarás por todo Israel, falafel y shawarma. Además hay bares de jugos (zumos). Pero sobre todo, hay un gran colorido y bullicio que hacen que sea un sitio muy singular y recomendable. Hacia el mediodía me dirijo caminando hacia la Ciudad Vieja y vuelvo a recorrer algunas de sus calles, además de conocer otras nuevas. También es una oportunidad de hacer el itinerario de la Via Dolorosa (aunque para cristianos no necesitará presentación, es la calle en la que Cristo hizo los últimos tramos de su vida cargando la Cruz, con las estaciones del Viacrucis hasta llegar al Santo Sepulcro). Se trata de un recorrido por algunas de las calles más bonitas y conservadas de Jerusalén, y por supuesto un recorrido de peregrinaje para cristianos de todo el mundo.

Por la tarde es el turno de dirigirme hacia el Monte de los Olivos. Puedes llegar caminando saliendo de la muralla por la Puerta de los Leones en la fachada este. Una vez sales estarás enfrentado al monte donde según las descripciones bíblicas Jesús realizaba sus oraciones, o donde pasó su última noche antes de ser arrestado. Es también considerado uno de los lugares más sagrados de Tierra Santa, y allí hay varias iglesias así como plantaciones de olivos, especialmente en el cuidado jardín de los olivos que puedes visitar. Aquí recorrerás muchos lugares históricos, podrás ver el cementerio judío, y llegar hasta el mirador con las mejores vistas de Jerusalén, un punto excelente para terminar el día con la puesta de sol y regresar caminando atravesando la Ciudad Vieja por la noche.

Excursiones organizadas que puedes hacer desde Jerusalén. Aunque en este post detallo mi itinerario, tal vez te resulte útil saber que existen excursiones organizadas que puedes hacer desde Jerusalén y en el día. Aquí te detallo algunas de las más usuales, en los enlaces también puedes ver su precio y si lo deseas reservar (**).

Excursión a Masada y el Mar Muerto.

Excursión a Nazaret, Tiberíades y Galilea

Visita guiada por Belén y Jerusalén.

Excursión a Belén y Jericó

Excursión al Mar Muerto

 

Día Cuatro: Rumbo al Mar Muerto.

En la mañana un buen desayuno es la antesala de un breve viaje hasta el Mar Muerto. Serán una hora y media (a dos horas) por carretera ingresando al desierto para llegar hasta la costa del punto continental más bajo de la tierra. En mi caso llego hasta el Mar Muerto siguiendo la carretera 31. Al acercarte a la zona árida del Mar Muerto, entre montañas de no gran altura comenzarás a descender y las vistas serán impresionantes (puedes ver la bruma y hacia abajo el Mar Muerto). En la ruta hay varios miradores para detenerse a fotografiar. Al mediodía ya estoy instalado en el hotel, y dispuesto a ir al balneario privado del hotel para hacer mi inmersión en las aguas entre las que tienen más salinidad del planeta, aunque es bueno saber que en la zona también hay playas públicas habilitadas.

Mi hotel en Mar Muerto. El alojamiento será en el Hotel Ein Gedi Kibbutz Mar Muerto, que a modo de resort te permite alojarte en un punto privilegiado junto a un oasis (que también es un famoso jardín botánico que puedes disfrutar y caminar junto al hotel). Este hotel no está exactamente pegado al Mar Muerto sino en un oasis a diez minutos del balneario privado del hotel y sobre una elevación no muy grande que hace que parezca un mirador fantástico al mar (disponen de servicio de transporte entre el hotel y el balneario). Si deseas quedarte en un área al lado del Mar Muerto una opción podría ser alojarse en Ein Bokek, una urbanización bastante nueva y con playas públicas artificiales que dan al Mar Muerto, todo ambientado en un estilo moderno y muy cuidado. Otra alternativa es quedarse en hoteles en Neve Zohar, también en la costa del Mar Muerto.

Ya instalado en el hotel, rápidamente me preparo para ir al balneario privado y hacer mi primera inmersión en el Mar Muerto de Israel. La verdad que flotar en esas aguas en las que no hay que hacer ningún esfuerzo (deberías hacer un esfuerzo para hundirte básicamente) es una gozada. Y a esto agregar que siendo el final del invierno el clima era fantástico, con unos 26ºC y sin viento, ideales para disfrutar al sol y entrar en contacto con el agua tibia del mar.

Ese final de jornada será pura relajación, un atardecer en la playa, un baño de lodo para la piel, y regreso al hotel y cena.

Día Cinco. Fortaleza Masada y llegada a Tel-Aviv

La mañana del quinto día comienza con un paseo caminando por el oasis de Ein Gedi que está en el mismo hotel (es un kibbutz y jardín botánico al mismo tiempo muy interesante de ver). Tras un breve tramo luego de abandonar el hotel llego a la Fortaleza Masada. Otro sitio Patrimonio de la Humanidad del viaje, la fortaleza está casi pegada al Mar Muerto, pero con la singularidad de estar en lo alto de una montaña amesetada en el desierto de Judea. Visitarla te puede tomar una mañana completa: se trata de un sitio histórico por su importancia en la Gran Revuelta Judía, cuando fue el refugio final de los judíos ante el asedio del Imperio Romano. Hoy es un sitio arqueológico que impresiona por la dimensión de sus ruinas, la historia, lo sorprendente de la existencia de un lugar donde vivir tan inhóspito y apartado, y el entorno paisajístico. Hay un centro de visitantes desde donde ascender a la meseta y las ruinas en teleférico. Pero también puedes optar por subir y bajar por un sendero a pie, lo que toma uno hora y media total entre tramo y tramo. Luego de recorrer las ruinas, prosigo en coche hasta Tel-Aviv, lugar para mi próxima noche. Al llegar a la tarde, me da tiempo para instalarme en el hotel y hacer mi primera caminata (nocturna) por la ciudad.

Mi hotel en Tel-AvivShalom Hotel & Relax – an Atlas Boutique Hotel. También es muy recomendable por su ubicación, su comodidad y servicio. El lugar de mi única noche en Tel-Aviv, una estadía que podría haberse extendido más por todo lo que hay que ver en la ciudad.

Recorrer la costanera de la gran ciudad en un templado atardecer de invierno es un placer: se despliega una ciudad en plena transformación, buscando modernidad y exhibiendo una envidiable calidad de vida con gente disfrutando junto al mar. Hay cantidad de restaurantes en la costa y todo se muestra muy animado para ser un día de media semana.

Día Seis. Tel-Aviv Jaffa (y llegada a Haifa).

Mi día seis lo dedico por completo a un recorrido general por Tel-Aviv y la zona antigua. Aunque esencialmente recorro la ciudad por su costa. Reconozco que esta ciudad merecía hacer dos noches al menos, y dedicarle más tiempo. Pero mi logística me lleva a conformarme con caminar la ciudad desde la mañana y hasta la tarde por toda la costa. Las playas de Tel-Aviv me sorprenden por su belleza y pulcritud de la arena y el agua cristalina. Y sobre todo por ese clima y gente disfrutando en bañador del sol con una temperatura templada. Parece que aquí la playa se aprovecha más de la mitad del año gracias al clima generoso. Tel-Aviv es parte de un área urbana extensa que suma entre las ciudades vecinas unos cuatro millones de habitantes, lo que da idea de la dimensión de esta urbe. Es esencialmente moderna, ya que fue fundada por colonos judíos hace poco más de cien años. Por lo tanto su arquitectura está en permanente ebullición para renovarse en un notable clima de prosperidad en años recientes. Sin embargo todo cambia en cuanto a la cantidad de historia si caminamos por la costa y llegamos hasta el área del Puerto de Jaffa. Esto está al sur de Tel-Aviv, pero hay una continuidad total de la urbanización y se puede llegar caminando.

Jaffa integra la entidad municipal de Tel-Aviv-Yafo. Sin embargo la historia aquí se cuenta por miles de años, o por referencias bíblicas (o incluso asociaciones con el mito de Andrómeda y Perseo). Este puerto natural fue utilizado desde la Edad del Bronce, y ya como ciudad mencionada en el 1.470 a.C. Sus callejuelas de estilo árabe en la parte antigua son imperdibles, y ese es precisamente mi paseo de la tarde.

Excursiones organizadas desde Tel-Aviv: aquí tienes algunas excursiones que puedes hacer desde Tel-Aviv si sumas más días en la ciudad o si haces base allí (siempre en español y muchas – ver detalles- en las que nos pasan a recoger y nos dejan en el hotel):

Excursión a Cesarea, Haifa, Acre y Rosh Hanikra

Excursión a Nazaret, Tiberíades y Galilea.

Excursión a Jerusalén

Excursión a Masada y el Mar Muerto

Excursión a Jerusalén y Belén

Excursión al Mar Muerto

Excursión a Jerusalén y el Mar Muerto

Antes de caer el sol, vuelvo a mi coche para seguir ruta hasta la ciudad de Haifa. En mis siguientes días haré base allí (cuatro últimas noches) para explorar el norte de Israel en coche cada día.

Hotel en Haifa. Aquí no voy a hacer una recomendación ya que me termino alojando en un Guest House excelentemente ubicado, con anfitriones más que amables, pero no siento que sea esencialmente recomendable por la ambientación y algunos detalles de comodidad del lugar. Por ello les dejo este enlace para que encuentren su hotel en Haifa. (les recomiendo para los que miran por primera vez en webs como Booking que vean las puntuaciones y críticas de huéspedes que no suele fallar).

Día Siete. Haifa y las ruinas de Cesárea.

Haifa es la mayor ciudad del norte de Israel, por lo tanto la comunicación por carretera es excelente en todas direcciones, por la tanto resulta una buena opción para hacer base en el norte. Desde allí se pueden hacer tramos en el día a distintos puntos de interés para retornar a hacer noche en nuestro hotel. El principal atractivo de Haifa son los Jardines Bahaí en el Monte Carmelo. En el enlace anterior pueden ver mis fotos de la visita en una mañana y los detalles para organizar el paseo. Estos jardines son Patrimonio de la Humanidad UNESCO, y la razón por la que miles de visitantes llegan a Haifa cada año. Son absolutamente colosales.

Por la tarde mi excursión será a las ruinas arqueológicas de Cesarea Marítima, la ciudad mimada de Herodes (antiguamente llamada Cesarea Palestina). Estas ruinas absolutamente impresionantes te llevan a desear viajar en el tiempo para reconocer este sitio en su época de esplendor. En la visita se incluye la proyección de una película documental breve donde puedes ver lo que fue ese lugar siglos atrás en animaciones en tres dimensiones. Uno se queda completamente deslumbrado: Cesarea era una ciudad que en tiempos romanos supo tener fama legendaria en todo el Mediterráneo por sus dimensiones y su importancia estratégica. La visita toma una tarde completa para deslumbrarse por espacios (ruinas) como el hipódromo, el teatro romano, o antiguos palacios. Al terminar (cerraban a las cinco de la tarde) regreso a mi guest house en Haifa.

Día 0cho: Safed (Tzfad) y Akko

Poco después de desayunar es la hora de partir hacia Safed (74 kilómetros, una hora y diez minutos en coche). Safed es una ciudad al norte en una zona de montaña, famosa por ser el centro de la Cabalá, hogar de místicos y maestros de la ciencia de la vida del misticismo judío (esto a causa de la famosa Escuela de Safed). Cuando te acercas a esta ciudad además de que asciendes por las montañas empiezas a ver paisajes más verdes y algunas zonas de bosque. Es un paisaje bonito y muy distinto al sur del país (un completo contraste). Visito la ciudad en toda la mañana y hasta pasado el mediodía. En su parte más antigua, sus calles están llenas de tiendas, pero sobre todo, de galerías de arte y venta de objetos de arte judío. Es sumamente pintoresco caminar por allí y disfrutar de su ambiente relajado. En cuanto a las características de su población, hoy Safed es una ciudad casi completamente judía (la mayoría de población árabe huyó durante la Guerra de Independencia de Israel), algo distinto a lo que sucede en la cercana Nazaret. A poco del mediodía es el turno de partir y recorrer unos 55 kilómetros de nuevo en dirección a la costa para visitar la ciudad de Akko (Acre), que por cierto está muy cerca de Haifa.

Acre está en la costa del Mediterráneo y es una joya por su historia y su aspecto actual. Afortunadamente no está completamente restaurada para el turismo y por lo tanto es una de las ciudades antiguas más auténticas dentro de Israel: puedes transportarte a otros tiempos con su encantador aspecto. Si caminas sus calles podrás ver que en parte poco a cambiado en los últimos siglos, y aún más impresiona si al caminar das cuenta de que estás en una de las ciudades más antiguas del mundo. Akko o Acre es un nombre que ya se menciona en la biblia, pero se cree que fue fundada en el año 1.500 a.C. Unas tres a cuatro horas me alcanzan para sorprenderme caminando esta ciudad amurallada que resguarda fortificaciones otomanas, un jardín que es una réplica del que hubo en tiempos de las cruzadas, museos, sitios históricos como la cárcel en donde estuvo preso el fundador del bahaísmo. Uno de los paseos que hice fue la visita a los túneles subterráneos de los templarios, que están debajo de la ciudad antigua. Si visitas todos estos atractivos, cuatro horas en la ciudad sabrán a poco tiempo. Al final del día regreso a Haifa. Es mejor pensar en una tarde completa, y tal vez hasta quedarse a cenar allí.

Día nueve. Nazaret

Mi último día completo en Israel, lo dedico a visitar Nazaret. Es la ciudad con mayor porcentaje de población árabe en Israel. Desde Haifa y en coche son apenas 40 minutos (y unos 43 kilómetros) siempre sin salir del Distrito Norte de Israel. Aunque yo decidí dedicar el día a esta ciudad, por la tarde también se puede programar llegar hasta el Mar de Galilea (a unos 23 kilómetros). En Nazaret hay numerosos puntos de gran valor religioso para los cristianos, ya que como es sabido y según los evangelios aquí transcurrieron varios años de la vida de Jesús. Hoy se pueden visitar varios templos, pero el que más se destaca es la Basílica de la Anunciación, la iglesia católica más grande de Oriente Medio situada en el lugar donde en la tradición católica se produce el anuncio del nacimiento de Jesús a la Virgen María. La iglesia de dos plantas es de construcción relativamente reciente, ya que fue recontruida con un nuevo diseño en el lugar donde estaban emplazadas otras iglesias de las que hoy quedan solos restos arqueológicos de sus cimientos. En el interior de la iglesia está la gruta considerada como los restos de la casa de la infancia de la Virgen María. Al lado de la iglesia de la Anunciación está la iglesia de San José, en el lugar donde se cree que José tenía su taller de carpintería.

Nazaret es la ciudad con mayor poblacion árabe de #Israel y por supuesto un lugar clave de la religión católica. En esta ciudad termina mi viaje por este pais en cuanto a destinos porque ya vuelvo mañana al Viejo continente. Siempre se piensa en Israel como destino principalmente religioso. Pero visto lo visto (y tal como lo buscaba) es eso y mucho más. Lo fui contando en las stories: ciudades fortificadas con más de 3000 años de historia, desierto, montañas, ruinas de imponentes ciudades del pasado que son un paraíso para arqueólogos, playas envidiables, un clima no menos envidiable para disfrutar de esas playas, ciudades con mucho pasado y otras con mucho futuro como Tel Aviv. Israel me pudo sorprender más allá de lo esperable. Todo será contado post a post en el blog. Gracias a todos los que siguieron y comentaron (y gracias a Visita Israel por abrir las puertas a este pais)

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Nazaret es también la oportunidad de caminar y visitar numerosas iglesias (hay más de 30 iglesias católicas y monasterios, además de mezquitas, y sinagogas). Por la tarde camino parte del mercado de Nazaret, sus calles estrechas con puestos donde se pueden comprar algunas mercancías, tejidos y artesanías (aunque para mi sorpresa una gran cantidad de puestos están desocupados y cerrados). Así concluye mi viaje con el regreso a Haifa, y el posterior traslado al aeropuerto de Ben Gurión en la mañana siguiente.

Conclusiones finales. El tiempo de nueve días fue una buena cantidad de tiempo para explorar el país, pero a mi consideración unas dos semanas hubiese sido casi el ideal para completar el recorrido y las regiones (es decir, terminar de ver los puntos que me quedaron en el tintero, especialmente en el sur y el desierto, o ciudades como Belén o Jericó). En definitiva, mi viaje de nueve días lo hice focalizado esencialmente en el centro y norte, por lo que no hubiese estado mal sumar días para terminar de recorrer el sur, sumar un día más de descanso en el Mar Muerto, y un par más en el sur (Eilat y el Mar Rojo). Israel tiene un clima excelente en media estación, la época que creo es la ideal si queremos ahorrarnos el calor sofocante del verano. Incluso en invierno, el microclima del Mar Muerto, o el agradable clima del Mar Rojo te puede brindar días espléndidos de playa y con suerte memorables chapuzones. Muchos se preguntarán sobre la seguridad de viajar, y la verdad es que hoy en día y en años recientes, Israel es un destino tranquilo para los turistas. No tuve en ningún momento situaciones de sentir ningún riesgo, más allá de le presencia de militares en zonas de Jerusalén. En el resto del país se vive y se ve una absoluta normalidad.

Israel es un país que en un territorio pequeño tiene una variedad de atractivos que se puede decir es asombrosa: ciudades romanas en ruinas arqueológicas, algunas de las ciudades más antiguas del mundo, y por supuesto ni que hablar del valor religioso para muchos de los creyentes de las principales religiones monoteístas occidentales. Sin embargo me gusta aclarar que la razón para visitar este país excede en mucho ese perfil religioso que muchos pueden imaginar: hay muchísimo más que ver, e incluso disfrutar con ese privilegiado clima mediterráneo, sus playas preciosas, paisajes inusuales como los desiertos. Aquí hay sol, chapuzones y playa hasta en invierno, historia a raudales, modernidad especialmente en las pujantes ciudades de la costa mediterránea y sitios con historias milenarias donde sentirse en una aventura explorando.

Por cierto, no duden en dejar dudas o consultas en comentarios que estoy para compartir mi experiencia.

(*) El viaje lo hice en el mes de marzo en un vuelo desde Barcelona a Tel Aviv en el marco de un vuelo y estadía (como parte de un premio) por participar en un concurso organizado por la Oficina Nacional Israelí de Turismo en España en conjunto con la asociación de bloggers de viaje de Barcelona (bcnTB). Si bien el vuelo y parte de la estadía fue solventada por el premio del concurso, el itinerario lo fui organizando por libre con la asistencia y consejos de la Oficina Nacional Israelí de Turimo en España (a quienes agradezco toda la atención).

(**) En este post encontrarás enlaces salientes en los que puedes contratar servicios de terceros. Esto no implica ningún costo extra para nuestros lectores. (Trabajamos con el sistema de afiliados, puedes leer más en nuestra Política de Privacidad).

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