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Este post es una respuesta a las mismas preguntas que pudieran asaltarme a mí, me refiero a días antes de iniciar mi viaje de 20 días por libre por Marruecos. Creo que las respuestas que encontrarán sobre el tema de seguridad y mis experiencias en Marruecos servirán para disipar las dudas de viajar a un país que muchas veces y muy injustamente, suele tener cierto reparo, tópicos o hasta prejuicios previos.

Mi experiencia en Marruecos es la de un viaje por libre de 22 días, un viaje que hice solo, sin un itinerario fijo, y sin conocer a nadie en el país. Por lo tanto creo que puede ser una buena vara contar mi experiencia para evaluar la posibilidad de viajar a Marruecos con tranquilidad.

Haciendo un balance rápido de lo vivido, creo que son muchas más las situaciones en las que el miedo “mental” fue mucho mayor que la realidad que pude vivir en situaciones puntuales, o lo que es lo mismo, la realidad fue mucho más amigable que todo lo que uno puede preveer: Marruecos resultó un destino seguro. Aquí voy con algunos detalles y anécdotas:

seguridad-marruecos

Tomar un taxi y llegar hasta el Riad. A lo largo de 22 días en Marruecos pude tomar muchos taxis, de hecho fue lo primero que hice en el país. Normalmente hay taxis que son al modo occidental (en el que negocias o preguntas un precio antes de subirte en un taxi que no compartes con nadie), o los petit-taxi (usualmente de color rojo), que suelen ser compartidos, o van levantando y bajando gente en el camino (por supuesto estos son muchos más baratos).

Algunos taxistas cuando me llevaban a un hotel, me pidieron el teléfono del hotel para llamar y que alguien responsable del alojamiento me espere en la entrada de las medina (ya que el hotel estaba dentro de la medina, y los coches no pueden ingresar). Tanto en Fez como en Marrakech, la mecánica fue la misma, la de taxistas que se ocupan de llamar al hotel para que nos esperen en la puerta de la medina. Y así sucedió. En las dos ocasiones no solo me llevaron, sino que se ocuparon de que llegue con facilidad al hotel.

En una situación se produjo una situación que dio lugar a una confusión: el taxista había entendido mal el destino al que iba y me empezó a llevar en una dirección que a mi me parecía extraña. Al preguntarle a donde se dirigía, pude aclarar el mal entendido: yo le había pedido que me llevara a la puerta de la medina (“porte” en francés), y el taxista me estaba llevando al fuerte de la medina (“fort” en inglés). El mal momento pensando que me estaban llevando engañado a algún lugar (en mi cabeza ya corría una película, lo reconozco) no tenía nada que ver con la realidad.

Caminar por la medina de Marrakech. Marrakech es una ciudad acostumbrada, y pensada “para el turismo”, y que sus habitantes y autoridades saben valorar esa llegada de visitantes. Esto quiere decir que la presencia policial es más que abundante. Uno los ve caminando y patrullando la ciudad, incluso en motos por las estrechas calles del zoco. Eso no quiere decir que sea necesaria tanta policía, porque hay una tranquilidad total en la calle. Simplemente significa que quieren garantizar una buena estadía y experiencia para locales y turistas.

Según todo lo que leí, lo que me contaron, y lo que me explicaron guías y los propios hoteles, la policía de Marruecos, que seguramente no sea la mejor policía del mundo (también lo digo por comentarios y por lo leído), tiene hacia los turistas un trato de “privilegio”. Esto quiere decir que hay una política manifiesta de cuidar el turismo, y proteger al turista en toda situación. Eso mismo transmiten en cada hotel y guías, que ante cualquier situación no dudes en consultar a la policía, y que ante un problema entre un turista y un local, siempre o casi siempre le darán la razón al turista (y esto no quiere decir que sea una situación justa para los locales). Yo particularmente he visto a los policías muy atentos controlando a vendedores ambulantes no autorizados en ciertas zonas, a falsos guías, carteristas. Esto quiere decir que hay todo un equipo policial uniformado, y también de civil trabajando para hacer sentir tranquilo al turista, y creo que sobre todo en Marrakech eso se nota.

En Marrakech el cuidado que hay que tener es con los carteristas y oportunistas ante el descuido. No mucho más que eso, y creo que nada muy distinto de cualquier gran ciudad de cualquier parte del mundo. Sobre todo en la Plaza de Jamaa el Fna hay muchos carteristas muy habilidosos entre el tumulto de gente. Marrakech es una ciudad que la noté muy animada hasta bien entrada la noche, aunque una vez que oscurece, muchos de los locales y tiendas del zoco cierran y las calles de esa zona pueden quedar un tanto desoladas. Sin embargo se pueden seguir las vías principales de la ciudad con más gente y negocios abiertos hasta más tarde.

Caminar en la Medina de Fez. En el caso de Fez, y su medina, la presencia policial me resultó mucho menor, y esto se hace notar en ciertas situaciones como más presencia de falsos guías, o vendedores callejeros a veces más insistentes. Por otro lado, Fez sí es un lugar muy animado y seguro de día, pero de noche, su medina no es recomendable para caminar alejándose de las puertas y las murallas. En mi estadía en Fez estuve cuatro noches en un Riad dentro de la medina y me lo explicaron muy claro: de día no hay ningún problema, y encontrarás turistas y gente por todas partes.

De noche sí se puede caminar en las zonas cerca a las puertas de la muralla porque anda gente hasta tarde, pero no es tan recomendable hacerlo hacia adentro de la medina. De hecho yo fui a cenar bien de noche en la zona de la Puerta Azul de Fez y la zona se mantiene animada. No malinterpreten, no estoy diciendo no ir a Fez, porque de hecho es una medina más auténtica e impactante que la de Marrakech y que para mí ha resultado uno de los hallazgos y sitios más memorables del viaje (aquí pueden ver el escrito Guía para perderse en Fez), pero simplemente, que en la medina de Fez es menos recomendable salir de noche en las zonas que no están animadas.

Seguridad vial y para conducir. Este es un tema bastante más para tener en cuenta que la propia seguridad en las ciudades. El tránsito puede parecer ordenado en ciertos momentos o zonas, pero luego encuentras puntos de las ciudades en que todo se vuelve un poco caótico. Tema aparte el de la medina de Marrakech, en la que permiten circular motos por las calles estrechas, algo bastante llamativo por lo poco tranquilo que resulta.

En cuanto a conducir en carreteras, en general el estado de las carreteras que pude transitar es de regular a bueno, aunque algunos tramos podría ser un “malo” (mi viaje fue un itinerario Chefchauen -ver el post sobre la Medina Azul)-Fez-Merzouga (Una noche en el desierto)-Tinehir-Ouazarzate-Marrakech-. Esto quiere decir que puede haber zonas un tanto deterioradas, zonas en obras, y rutas aceptables en su mayor parte. Lo que predomina igualmente en las rutas son banquinas estrechas (normalmente no asfaltadas). Hasta aquí la parte física de las carreteras. Sin embargo creo que el mayor riesgo en carreteras en Marruecos lo aportan las irresponsabilidades de peatones y conductores en proporciones parejas. Esto es: peatones que cruzan de un momento a otro la carretera (o hasta autopistas), gente que circula en bicicleta por las carreteras que no son ni muy amplias ni apropiadas. A ello sumar las posibles imprudencias de coches que se detienen en la ruta para salir de la ruta, coches que no utilizan luz de giro, animales sueltos.

Con esto no quiero decir que hay que descartar viajar en coche de alquiler por Marruecos. Simplemente hacerlo con mucho cuidado, y sin pisar el acelerador más allá de los 80 km/h. De hecho a pesar de tales imprudencias, las carreteras hacia el sur del país suelen ser poco transitadas y muy tranquilas. En cuanto a la señalización creo que la cantidad es aceptable para las indicaciones de ciudades y destinos. Hay suficientes gasolineras cada kilómetros razonables.

Trato al turista. En mi viaje por libre me manejé especialmente con reservas de hotel a través de comparadores de hoteles como Booking,  en las que puedes ver las recomendaciones y puntuaciones. Normalmente me manejo buscando hoteles con puntuaciones entre siete y ocho puntos o algo más y que tengan cantidad de comentarios (positivos por encima de los negativos por supuesto). Si un hotel tiene una puntuación de 10 y solo cinco comentarios es para sospechar, ¿no lo creen?. Con esos parámetros, puedo decir que los hoteles reservados, la relación calidad precios, y sobre todo el trato en los hoteles ha sido genial: siempre encontré personal cordial, amable, dispuesto a ayudar, a que siempre pases un buen momento. La cordialidad en los hoteles visitados ha sido una constante, me han hecho sentir tan bien que creo fue una de las mejores partes del viaje. La calidez de la gente en la atención al turista en alojamiento, y como te resuelven los problemas que puedas tener para mí fue algo para destacar. La alternativa de buscar un hotel en el mismo sitio, también es posible. Aunque la verdad que ir caminando por la medina entre tanta gente y con nuestras maletas o mochilas no se si es algo tan práctico. El consejo es que no se dejen llevar por falsos guías a un hotel o riad que nos recomienden en la misma calle. Simplemente caminar por nuestra cuenta, y entrar a un riad y pedir ver una habitación será el mejor mecanismo.

En cuanto al trato en la calle, y en la gente, descartando los insistentes vendedores callejeros, las veces que pude conversar con gente me he pasado momentos muy agradables que me traje de recuerdo. Hay gente cordial, curiosa, que tiene ganas de conversar un rato sobre lo que tengas por contar del mundo del que vienes, y sobre todo de contarte sus realidades.

Estabilidad del país. Marruecos, junto con Jordania, es uno de los países más estables de los llamados países árabes. Esto en cuanto a su situación política, económica y seguridad. Es un país que apuesta al turismo como uno de los ejes sobre los que desarrollar su economía. Se nota que esa política y estabilidad orientada hacia el turista fue dando resultados. Yo no tengo un viaje anterior a Marruecos como punto de comparación, pero si pude notar como se ven mejoras en infraestructura, o como el transporte público de larga distancia en compañías de autobuses funciona bien, o los trenes, que aunque con pocas rutas, funcionan correctamente.

Se que a muchos pueda interesarle leer sobre como afectan situaciones de radicalismo islámico en los países Árabes y en particular a Marruecos, y tal vez llegaron aquí buscando información sobre ello. En este rubro lo que yo recomiendo es seguir las recomendaciones de las embajadas para viajar a Marruecos, pero quiero agregar, Marruecos no es de momento un país con problemas para destacar en cuanto al radicalismo islámico.

Manejo del dinero. La seguridad es tal, que en Marruecos es posible encontrar cantidad de cajeros de bancos directamente a la calle, algo que por ejemplo en países de Latinoamérica no es tan normal, o directamente nada normal. Aquí es la regla ver turistas extranjeros y locales sacando su dinero con tranquilidad en cualquier cajero. En todas las ciudades de cierto tamaño hay bancos y cajeros. El único punto de mi itinerario en el que no había cajeros es en Ait-Ben-Haddou. En ese caso tuve que irme en taxi hasta Ouazarzate, a 35 kilómetros.

Regateo y “asedio” de vendedores. Creo que el tema del regateo da para escribir un libro. Como regla importante para evitar vendedores que nos echen un “cabreo” encima, hay que saber que en el momento que preguntamos un precio, en los códigos de los vendedores locales estamos en camino a concretar una compra. De ningún modo preguntes un precio de algo si no estás realmente interesado en comprarlo (si quieres evitarte el cabreo por irte con las manos vacías). Otra regla simple y rápida para el regateo, es que usualmente nos dirán un precio que duplica el precio real del producto. Para contra-ofertar, lo mejor es hacer el cálculo mental de ese precio a la mitad, y ofertar un precio menor a eso. Si el precio que nos dicen es 100 Dirham, probablemente el precio real sea 50 DH, y deberíamos ofertar unos 30 DH (para ir acercando el precio a esos 50).

El asedio de los vendedores es otro tema para libro. Los primeros días en Marruecos, perdía mucho tiempo respondiendo los “hello, my friend” orientados a una posible venta. Con los días uno va aprendiendo a responder con un “gracias, amigo”, o confieso, momentos de agobio en que directamente ya me “hacía el sordo”. Y lo lamento con lo antipático que pueda resultar, pero crean que no responder nada nos ahorrará mucho tiempo si no estamos interesado en lo que nos quieren vender.

Viajar solo. Ningún reparo en mi caso. En el caso de mujeres que viajan solas, seguramente pasarán por situaciones de miradas de hombres que incomodan, insinuaciones. De cualquier modo me pregunto si todas ellas no son situaciones que también suceden en nuestro mundo occidental. Si desean profundizar sobre la idea de mujeres que viajan solas en Marruecos les recomiendo darle una mirada al blog No es nada personal de Carlota Miranda, una española que escribe mucho desde Marruecos y sobre el país.

Me quedo con este párrafo escrito por Carlota en su post ¿Es peligroso viajar chicas solas por Marruecos?:

“Si vas a visitar el país vecino con cara de perro apaleao, mirando al suelo y andando rápido para huir de los hombres que te miran y que por consiguiente te quieren violar, sin hablar con nadie que te dirija la palabra porque eso significará que te quieren robar, sin acercarte a ningún barbudo con chilaba porque llevará explosivos pegados al culo, escondiéndote cada vez que escuches Allahu Akbar para evitar que te estalle la bomba esa que siempre estalla, sin comer ni beber nada absolutamente nada que te ofrezcan porque eso quiere decir que te van drogar para después pedir un rescate… Para eso, sinceramente, mejor no vayas. Porque nadie va a tener ni el más mínimo interés en hacerte cambiar de opinión. De hecho, es muy probable que quieran darte motivos para que, ya que tienes tan mala imagen de ellos y de su país, al menos la tengas con razón.”

Consejos finales.

Al decir que uno viaja a Marruecos, son usuales los comentarios a veces negativos que anteceden al día de partida, y según mi experiencia, esos comentarios en la mayoría de ocasiones son injustos. Marruecos es un país seguro a nivel calle y sí, es seguro para viajar. Solo requiere los cuidados y precauciones lógicas de cualquier viaje, paciencia con los vendedores, conducir con cuidado y sin acelerar que nadie nos apura. ¿Que si hay robos?, y me refiero a arrebatadores, los puede haber en París, o Londres, así que aquí también seguramente los hay. ¿Que si hay policía?, sí la hay, y en sitios como Marrakech tanto que a veces suelen decir que los turistas son algo así como intocables, porque la policía cuida a los visitantes como si fueran una fuente de oro. ¿Que si hay secuestros?, no, no los hay. Lo que sí hay en Marruecos, son pequeños engaños casi siempre relacionado con las ventas y vendedores. El clásico “pasa a ver mi producto original” que a veces no es tan original, los precios elevados por ser “un producto auténtico” que a veces no lo es, los que se ofrecen de guías, o te invitan a algo gratis que después no es gratis. Lo anterior, en términos de seguridad, son cuestiones menores. En todo caso el consejo sería no comprar nada los primeros días, hasta que uno se va poniendo más “experto”. En Marruecos hay muchas puertas abiertas, de casas de la gente. Hay cantidad de casas incluso en ciudades grandes que viven con sus puertas abiertas de par en par, y eso creo que no lo vemos en ninguna de nuestras grandes ciudades occidentales. Hay niños jugando en la calle hasta bastante después del atardecer, cantidad de niños, hay vida en la calle, mucha vida y mucho movimiento. Y hay gente que si tienes un problema, está dispuesta a ayudarte.

Conclusiones finales

Es un país del que vuelvo encantado, en el que he pasado del desconcierto por lo distinto que uno ve, a la fascinación. Si viajamos por primera vez fuera de nuestro mundo occidental, seguramente el impacto será mayor. Pero lo que en un principio sea cierto desconcierto, se transformará en una explosión de colorido, de estímulos para nuestros sentidos. Un país que si nos organizamos bien el viaje por libre, o simplemente contratamos una agencia de excursiones con todo armado (para despreocuparnos de toda la parte de gestión durante el viaje), y sobre todo, si viajamos en plan “mente abierta”, nos la pasaremos más que bien.

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8 Comentarios

  1. Hola!
    Muchas gracias por compartir tu experiencia, me parece muy interesante. Yo llevo un tiempo queriendo ir, pero no terminamos de decidirnos, porque queremos ir con nuestros hijos. Viajaríamos con 3 niños de 13, 13 y 10 años, aunque veo que tú has ido solo, nos puedes decir sobre cómo crees que sería? Lo aconsejas? Hace tiempo vi por algún sitio que había una agencia que organizaba viajes a Marruecos con niños, pero no me me la apunte y ya no la encuentro.
    Agradezco cualquier comentario o consejo.
    Marta

    1. Hola Marta, bienvenida por el blog.
      Lo que te puedo comentar es que en los hoteles que estuve, y tanto en las excursiones en pueblos como Tinerhir, o en grandes ciudades, me crucé con cantidad de familias viajando el país. Esto es especialmente familias francesas, o alemanes, y con chicos chiquitos también. Lo que si recomiendo tal vez, es hacerlo a través de una agencia de turismo que nos evite todo los contratiempos de ir gestionando en el viaje, pero esto no lo digo por seguridad, sino por tranquilidad, por evitar ese estrés de ir a cada momento tomando decisiones del viaje. Tal vez una agencia de viajes que te puedan recomendar, te va a resolver todas esas cuestiones de ir más tranquilo en cuanto a la organización del viaje, si lo contratan como un viaje privado, o sea, sin compartirlo con otras personas, seguramente van a contar con más libertad para ir haciendo cambios durante el viaje, si les gusta estar más en un lugar, quedarse más días, y así, o no, todo se podrá hablar. Marruecos es un país acostumbrado a recibir turistas, y que viven eso con mucha normalidad. Espero que sirva para tomar la decisión y disfruten el viaje.
      Un saludo

    1. Hola Belen, en breve subo al post los hoteles que estuve, la moneda local la cambias en cualquier casa de cambio que las hay en las ciudades más grandes, o directamente extrae en los cajeros de los bancos. Un saludo

  2. a mí no me gustó el trato hacia las mujeres en Marruecos, viajamos con una amiga que vive en Noruega y yo en Chile, y sentí que era hasta peligroso , y eso que fuimos con un tour desde España. En los cafés sólo se veían hombres y nunca mujeres, y a mi amiga casi la agredieron en la Plaza Patrimonio oral de la Humanidad sólo por estar mirando un espectáculo y no dar plata de inmediato. Igual fuimos maltratadas por los camelleros que querían vendernos chucherías a toda costa además de la propina que le habíamos dejado, a los hombres del tour no les pasaron ese tipo de incidentes. Marruecos es un país maravilloso pero no iría sola por ningún motivo y creo que no volvería a menos que fuera acompañada de algún hombre porque el machismo es de temer, y eso que no soy precisamente una mujer temerosa.

    1. Hola Lastenia, gracias por comentar. La verdad es que si bien yo me sentí completamente tranquilo durante todo mi viaje, la parte de querer venderte directa o indirectamente en cada tour en que “te invitan a visitar un lugar sin compromiso” es algo muy usual y hasta fastidioso, no puedo negarlo. Creo que esto afecta más allá de una distinción de genero. En cambio tu experiencia viajando como mujer y el asedio machista que relatas sí es algo que lamento que lo hayas padecido, por la simple razón de que es un país fascinante y que aún así, jamás eso va a compensar el pasar un mal momento. Bienvenida tu experiencia y recomendación.

  3. no sé que significa lo pendiente de moderación, pero dejo mi testimonio para que especialmente las jóvenes sepan de deben tomar precauciones al viajar a Marruecos.

    1. Hola Lastenia.
      El comentario pasa por una moderación, pero ya está aprobado porque ese es el sentido del post , compartir experiencias 🙂 . Mil gracias!

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