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Estos días he pensado en todos esos “errores” que he cometido en los primeros meses de viaje, gracias a los cuales me he llenado de anécdotas graciosas. Nota: se han vuelto graciosas con el paso del tiempo, que quede claro. Así que he recopilado historias de viaje de amigos y también propias, para recordar que no todo viaje comienza con el pie derecho, pero que sin embargo todos los viajes ponen a prueba nuestro sentido del humor.

problemas-viajes

Kate Ter Haar

 1. Creer que tienes el viaje bajo control y resulta que es el viaje el que tiene el control sobre ti

Imagina: desde que soy pequeña he soñado con viajar. Cada verano veía melancólicamente llegar y partir buses repletos de viajeros, hablaba con ellos, me dejaba inspirar pensando que ya llegaría mi momento. Luego de muchos años de tener la idea en mente de que mi vida tenía que ser viajar (sin ninguna otra opción), lo hice: decidí vender todo y largarme a recorrer el mundo. Entonces mi plan era llegar a Venecia, encontrarme con una pareja de amigos argentinos, alquilar una casa, hacer mi ciudadanía italiana por descendencia, encontrar un trabajo en el verano (preferentemente en el mar), y ser una feliz italiana saludando al verdulero de la esquina con un “buon giorno” y una sonrisa. Situación real: no sólo cuando llegué no me pude encontrar con mis amigos en la fecha propuesta, sino que jamás pudimos alquilar una casa, no encontré trabajo en verano, no pude hacer mi ciudadanía, razón por la cual terminé intercambiando mi trabajo por comida y alojamiento en una granja italiana, cuidando casas alrededor del mundo, y viviendo en unas desconocidas montañas búlgaras. ¿Qué hubiera pasado si todo hubiera salido como pensaba?

Consejo: planea tu viaje, pero con la suficientemente flexibilidad como para que te permita fluir con lo que el nuevo destino te propone

2. Creer encontrar el amor de tu vida (antes de empezar el viaje)

P ha comprado su pasaje para dar la vuelta al mundo hace muchos meses atrás. Está absolutamente feliz, disfrutando Buenos Aires como no lo había hecho antes, tomando los últimos mates, observando la luz especial de la ciudad en verano… Pero lo que no tiene en cuenta P es que quizás, una semana antes de tomar su vuelo, en una calle perdida de la ciudad, se encontrará con el amor de su vida. P me dice: ¿cómo es posible que justo ahora, después de años de estar sola me enamoro? Bromas de la vida P, bromas de la vida, a todos nos ha pasado.

Consejo: Sé intuitivo (y desaparece de la escena social al menos dos meses antes de viajar)

3. Subestimar el clima

Conocí a L en Francia y no pude parar de reír con sus historias. L ama viajar, y lo hace durante sus semanas de vacaciones. Pero en cada uno de sus viajes L trajo mala suerte: o quedó varada en medio del aeropuerto debido a un ciclón monumental, un terremoto destructor, la más grande inundación de todos los tiempos e incluso un desperfecto del avión en el que viajaba. Pero L, como es una viajera de corazón, aún cuando sabe que seguramente su próximo viaje causará daños irreversibles en los aeropuertos, no puede parar de soñar con el destino a conocer en sus próximas vacaciones.

Consejo: infórmate en internet acerca del clima en tu destino. ¿Época de monzones en India? ¿Ciclones en las islas del Pacífico? Elige otros momentos del año para disfrutar de tu experiencia

4. Compra el pasaje más caro de todos

Justamente ahora, cuando conozco todos los trucos para ahorrar dinero cuando viajo en avión y pienso la barbaridad que pagué mi primer pasaje (desde Córdoba a Venecia) realmente deseo volver el tiempo atrás y hacerlo de una forma diferente. Claro que tenía muchísimo miedo y ésa fue la razón por la cual decidí comprar mi vuelo en una agencia de viajes, pero estar feliz como si hubieras ganado el premio gordo de navidad cuando lo próximo que te darás cuenta es que te han estafado  deberías haber mirado precios en varios puntos y web… Cosas que nos pasan a los viajeros novatos. Pero la experiencia enseña: nunca más compraré un vuelo sin realizar antes una búsqueda pormenorizada en internet para saber, al menos, el rango de precios del vuelo que quiero comprar. Y cuando no tuve otra opción que comprar un vuelo en una agencia de turismo también aprendí a decir con una sonrisa: “creo que he encontrado el mismo vuelo a mitad de precio… ¿lo puedes buscar por mi?”

Consejo: siempre que compres un billete de avión, infórmate en internet acerca de los precios y las ofertas vigentes de las aerolíneas

5. Creer que necesitas compactar toda tu casa en la maleta

Llegar a Italia con una mochila preparada para vivir cosas extremas. Por supuesto, era mi primera vez cruzando el mar y esto no podía ser un hecho menor en mi vida. Pero por favor Maga, eso no significa que tienes que guardar tantos “por-las-dudas” en tu mochila, ¡que vas a Europa, no a descubrir una de las montañas más altas del mundo! Ya sabemos: quizás alguien nos llama a una entrevista a la cual tendremos que asistir formales, un casamiento de un primo lejano, un entierro del novio de la esposa del ex vecino de tu prima segunda, un nacimiento, una cena con velas en una góndola (¿se necesita ropa especial para esto?), un almuerzo en la campiña italiana (nuevamente: ¿se necesita ropa diferente para almorzar pasta bajo las parras?), y ropa por las dudas conocemos a alguien importante en nuestras vidas, ropa de camping, y abrigo, mucho abrigo, muchísimo abrigo. No sé qué ha pasado, pero después de dos años he vivido un otoño europeo (casi) como si las cosas que llevo adentro de mi valija ya no importaran.

Consejo: ¡Viaja liviano y lleva lo realmente necesario!

6. Confundir la fecha del vuelo

W me cuenta sobre uno de sus primeros viajes. Ha hecho más de mil kilómetros de viaje desde Mendoza, Bariloche y luego Buenos Aires. Está en la habitación de un hotel barato muy relajado pensando que su vuelo es al día siguiente, cuando recibe una llamada desde la compañía con la cual viaja. La señorita por teléfono le informa muy cordialmente que ya podía hacer check in en el aeropuerto. “¿Cómo que puedo hacer check in si el vuelo es mañana?”, “No señor, recuerde que el vuelo es el día de hoy por lo que sólo tiene dos horas para poder realizar todos los trámites antes de poder embarcar rumbo a España“. Luego sigue una imagen que hemos visto ya en varias películas: W guarda todo en su valija a velocidades inimaginadas, seguramente olvida la mitad de las cosas, toma un taxi, hace fuerza con sus manos (como si hacer fuerza con los brazos contribuyera a la velocidad del taxi), y llega al aeropuerto justo dos minutos antes de perder el avión.

Consejo: cerciórate una, dos y tres veces acerca de que la fecha y hora de tu viaje

7. Creer que tu llegada al país será de película

¡Venecia! Bajo del avión, respiro. ¡Oh! ¡Venecia! Aquí estoy, finalmente, tanto tiempo soñando con este momento. Pero lo que no había soñado es que iba a descender del avión en la romántica Italia… ¡Con fiebre! Así que el glamour del viaje por Europa fue colapsado por horas de reposo, pañuelitos descartables y té, mucho té. Por supuesto que durante estos tres días no dejé de pensar: “qué-estoy-haciendo-acá”, pero una vez que el momento de crisis dejó paso a una visión más real de Italia, no paré de enamorarme de la decisión que había tomado y que me llevaba a conocer un país hermoso.

Consejo: prepárate para situaciones diferentes y en lo posible, tómate las cosas con humor

8. Vivir un drama con tu pareja antes de embarcar

Conocí a M en internet, cuando me contó que también quería viajar a Nueva Zelanda. Por supuesto le escribí acerca de mi experiencia en ese increíble país dándole consejos para que estuviera seguro de que iba a tener un excelente viaje. Poco tiempo antes de viajar le escribí un correo para desearle la mejor de las suertes, cuando me dijo que estuvo a punto de separarse de su pareja pero que en última instancia no tenían opción: tenían el vuelo el mismo día (¡Por supuesto!) así que era conveniente subir a ese avión en el mejor de los términos posibles. Que de lo contrario los pasajeros del vuelo pedirán por favor que olviden “a uno de los pasajeros” en el aeropuerto (o lo que es peor, en medio del Pacífico) porque no soportan más llantos causa de que el pasajero en cuestión observa el amor de su vida al lado suyo mientras sabe que ahora ni siquiera le podrá dar la mano al despegar.

Consejo: ¿Qué consejo podría dar en este caso? Ninguno. O como le dije a mi amigo: “todo sucede por algo. A abrir los brazos y a volar que seguramente la vida en este viaje te recompensará con experiencias increíbles”.

9. Elegir el hostel que queda más lejos de la ciudad que el propio aeropuerto

Antes de viajar ya me postulaba para experta buscadora de hostels en internet. “¡No me frena nadie!” pensaba, mientras mascullaba para mí halagos de lo buena que era en esta profesión de viajera (si algo así existe). Necesitábamos realmente encontrar el hostel MÁS BARATO de todos, así que pasé días enteros inmersa en mi búsqueda. “¡Eureka!” dije cuando lo encontré. “Mirá Rami, tiene buenas referencias, las fotos se ven preciosas (vamos, estamos en Venecia, todo debe ser precioso), es super económico, así que reservemos y ya está”. Lo que no tuvimos en cuenta es que el hostel en cuestión era sospechosamente barato. ¿La razón? Para llegar a Venecia tenías que tomar un barco (carísimo) o un bus (que tardaba una hora y media). Como dice el refrán: muchas veces lo barato sale caro.

Consejo: antes de elegir cualquier tipo de alojamiento en una ciudad, infórmate al respecto de su ubicación. Si eliges un alojamiento barato, ten en cuenta que si está lejos del centro de la ciudad, gastarás dinero en transporte

10. Extraño a mi mamá

Has logrado reunir el dinero para hacer eso que quieres: viajar. Preparaste tu mudanza, saludaste a tus amigos, a tu perro, regalaste todas tus plantas a tus vecinos, abrazaste a tu familia en el aeropuerto, lloraste durante todo el viaje y justo cuando llegaste al lugar que tanto añorabas, te diste cuenta de que viajar no era lo tuyo. ¿Qué haces? Vuelves, por supuesto, no hay problema en eso, pero ahora deberás encontrar la forma de explicarle a tus vecinos que esas plantas son finalmente tuyas (aunque parezca lo contrario). Que quede claro: vuelves porque hay diferentes formas de viajar, y volver es una de las más intensas.

Consejo: antes de comenzar el viaje de tu vida aprovecha tu tiempo libre para lanzarte a aventuras cortas (y además ¡conoces tu país!)

11. Súbete al avión sin pasaporte

Compras tu billete de avión, tienes preparada la mudanza y la fecha de tu fiesta de despedida, pero te olvidaste que tu pasaporte tiene fecha de vencimiento el próximo mes. ¿Qué haces? Primero: rezas a los dioses y santos viajeros para que te ayuden en esta nueva hazaña. Segundo: te diriges sonrientes e ilusionada a la central de policía a pedir tu pasaporte, “modalidad ultra veloz, por favor”. La modalidad urgente tarda más de lo que piensas, así que te diriges ya no tan sonriente ni tan ilusionada a la central de policía, haces filas de 5 horas de duración, lloras en medio de la fila, el señor de atrás resulta que es cura por lo que te regala una bendición mientras te dice “hijita, todo va a estar bien”, toda la central de policía se entera de que necesitas viajar, “¡es una URGENCIA señores!” Y el pasaporte te llega cuatro días antes de viajar, así que te despedís de tu país nuevamente sonriente e ilusionada, sabiendo que la experiencia que se viene será realmente increíble.

Consejo: siempre chequea las fechas de vencimiento de los documentos que necesitas para viajar y realiza todos los trámites necesarios con tiempo suficiente

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2 Comentarios

  1. Hola, estaba leyendo esta entrada y no he terminado de hacerlo, me he quedado en el punto 4, comprar el pasaje más caro de todos.

    Nosotros vivimos de una agencia de viajes y claro, ese punto me ha sentado como una patada en el estómago y me explico porqué: lo primero que las agencias de viajes en general no estafan y eso me ha parecido una patinada bastante grande, por no decir una falta de respeto a la gente que se gana la vida en las agencias de viajes.

    Lo voy a comparar: una relojería te estafa cuando te venden un reloj en 20 €, cuando en internet hay páginas que los venden a 1 €. (Habrá que ver quién y en qué condiciones se fabrican pero eso es otra historia) Todos podríamos comprar los relojes chinos de 1 € y por tanto la relojería del barrio supongo que acabaría cerrando por estafadora. (que por cierto es un pequeño negocio más, de esos que dan trabajo y hacen que el país se mantenga).

    Quien le gusta organizarse su viaje, tenga tiempo, paciencia etc… puede buscarse su propio vuelo por internet y no tenga ni la mínima necesidad de pasarse por una agencia. Cómo has mencionado, mirar por internet cómo están las ofertas por supuesto, seguro que siempre hay algún cara dura, como en todos lados, que nos la mete doblada. Ir con una idea de lo que puede costar está bien. Pero de ahí a generalizar que las agencias estafan (o más o menos he entendido algo parecido, me he sentido atacada) cuando nosotros tenemos clientes frecuentes que nos vienen con ofertas de internet para darles un precio igual o incluso mejor. En fin, yo creo que lo mejor es comparar pero siempre pensando el porqué cada cosa cuesta lo que cuesta. Y por supuesto nunca desprestigiar ningún trabajo digno por favor. Me he enrollado mucho, pero quería explicarlo.

    Y ahora voy a seguir leyendo, un saludo!

  2. Andrea, soy editor del blog, y entiendo que la autora del post (Magalí), creo que quiso expresar que al encontrar que le han cobrado un precio más caro que el que hubiera buscado-encontrado por su cuenta en la web, en su experiencia particular se ha sentido estafada. Pero tal vez no está expresado del mejor modo cuando se entiende como una generalización. Yo personalmente no creo que una agencia de viajes sea una estafa (de ningún modo), intenté corregirlo en el texto en función de que no se entienda como una generalización.
    Un saludo!

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