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¡Castillos, castillos y más castillos! ¡En 101viajes no nos cansamos de descubrirlos, mirarlos y enterarnos de su pasado. Hemos encontrado en muchos rincones de Europa estas edificaciones que se nos han grabado en el imaginario como lugares de cuentos y nunca se terminan de encontrar más. En este post, es el turno de viajar a Rumania y conocer un palacio extravagante (y algo tardío).

Gaby Jguma

Se trata del Castillo Peleș y su estilo es propio del Neo Renacimiento. El lugar en el que se decidió construirlo es superlativo: en medio de las Montañas Cárpatos y muy cera de Sinaia. Para añadirle más misterio, el majestuoso edificio queda en la ruta que une con Transilvania y Wallachia. Esta obra demoró más de 40 años en terminarse y estuvo finalmente inaugurada para 1883.

Dennis Jarvis

Basta imaginarse al Rey Carol I de Rumania llegando a estas tierras, por entonces vírgenes, donde todo era bosque, verde y vida. ¿Cómo no habría el monarca de caer rendido ante la belleza circundante? ¡Imposible! Por eso, el hacedor de la independencia del país se dio el lujo de mandar a construir aquí un castillo.

La Corona compró 1.300 km en esta zona cercana al Río Piatra Arsa y lo primero que se hizo fue declarar la zona de caza y residencia de verano. Al construir el castillo también se levantaron las recámaras de los guardias, el edificio Economat, las cabañas de caza Foişor, los establos reales, y la planta de energía. No es menor que el Peleș haya sido el primer castillo abastecido de energía eléctrica de la historia.

jtriefen

Al principio, los planos que le habían presentado al Rey para el castillo fueron considerados todos inservibles o bien por ser demasiado poco originales o bien por ser demasiado costosos. Sólo el arquitecto Johannes Schultz logró encontrar una idea distinta que cautivó a Carol I: una villa de estilo alpino con toques europeos clásicos, principalmente la elegancia italiana y la estética germana.

Las torres (de las cuales la más grande tiene 66 metros de altura) y la Villa Sipot vinieron años más tarde. El costo de levantar este palacio extravagante ascendería a los US$ 120 millones de hoy en día. Los números de esta construcción también hablan de su grandilocuencia: se requirió el trabajo de 400 hombres para levantar semejante obra.

fusion of horizons

Por supuesto, y aunque la vida de este sensacional castillo no es tan longeva como el de otros similares, ciertos hechos históricos también dejaron su impronta. Por ejemplo con el régimen comunista, y tras la abdicación del Rey Miguel I, fue abierto al turismo como atractivo. Esto no duró mucho tiempo pero durante el mismo también se usó a Peles como lugar de descanso y recreación de personalidades de la cultura rumana.

Dennis Jarvis

Para 1953 se lo convirtió en museo y para 1975 fue cerrado por completo. Ni viajeros ni locales pudieron disfrutar de su belleza interior por años. La falta de uso hizo que algunas de sus partes de madera fueron atacadas por insectos. Para los años la suerte cambió y el castillo se declaró como patrimonio cultural y permanece abierto al público desde entonces.

De hecho, si lo visitas puedes elegir las Recámaras de los Guardias o el Edificio Economat para comer en el restaurante u hospedarte en el hotel. El Castillo Foişor es exclusivo para los presidentes, eso sí. Otras partes de Peles también funcionan como villas turísticas. No es necesario, ya a esta altura, hablar más de los encantos de este palacio en Rumania. Apuesto a que ya lo anotaste en tu lista de “sitios que debo visitar una vez en la vida”, ¿no?

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Meri Castro

Blogger todo terreno. Orgullosa madre del blog Alternativa Verde. Apasionada escribiente. / En Twitter @MeriCasro

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