Mundo curioso…y asqueroso. Entre las excentricidades turísticas del planeta, hoy conocemos el callejón del chicle, pasaje de la goma de mascar, o en su verión inglesa, Bublegum Alley. Se encuentra en San Luis Obispo, California, y es tan solo un extenso pasaje donde los transeúntes dejan una goma de mascar pegada a las paredes a lo largo de 20 metros. La tradición se remonta a los años posteriores de la Segunda Guerra mundial, y las razones de la tradición son variadas: parejas que dejan su muestra de amor con dos chicles pegados, gente que piensa que dejarlos trae suerte, o hasta un modo de expresión dejando una goma de mascar con algun tipo de mensaje. Adefesio para algunos, una expresión de alegría para otros, atracción turística para muchos, en la práctica, hay que alertar que las fotos que siguen, dan un poco de asquete…

Imagen youngthousands

Larry Quinn

Piutus

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